Cultura y ocio

Noi acariciant un cavall

La cultura y el ocio forman parte de nuestros proyectos de vida y son espacios fundamentales para el desarrollo personal, las relaciones sociales y la participación en la comunidad. Las personas con discapacidad tenemos derecho a acceder, participar, disfrutar y contribuir a la vida cultural, deportiva, turística y de ocio en igualdad de condiciones.

Este derecho implica poder elegir cómo y dónde participar, disponer de los apoyos necesarios y acceder a una oferta abierta a toda la ciudadanía. Las administraciones públicas y los distintos agentes implicados deben garantizar las condiciones necesarias para hacerlo efectivo y eliminar las barreras que todavía limitan nuestra participación.

La actividad física y deportiva tiene, además, un papel relevante en la salud, la funcionalidad, el bienestar y la calidad de vida de muchas personas con discapacidad física y orgánica. Reclamamos políticas públicas que garanticen el acceso a instalaciones deportivas, gimnasios y actividades físicas y deportivas en condiciones de accesibilidad e igualdad.

La accesibilidad universal debe garantizarse en toda la experiencia cultural, deportiva, turística y de ocio. No basta con que un espacio sea físicamente accesible si no lo son el transporte para llegar, la información, la comunicación, los servicios, las actividades o los espacios necesarios para participar en ellas. La accesibilidad debe entenderse como una cadena que no puede romperse y debe incorporarse desde el diseño y la planificación.

Queremos participar no solo como público o personas usuarias, sino también como creadoras, profesionales, deportistas y agentes activos de la vida cultural y comunitaria. Por ello, los escenarios, camerinos, espacios de trabajo y participación y otros entornos vinculados a estas actividades también deben ser accesibles.

La planificación y el desarrollo de las actividades debe contemplar los ajustes y apoyos necesarios para garantizar nuestra participación. Asimismo, las personas y organizaciones responsables de los ámbitos cultural, deportivo, turístico y de ocio deben contar con formación en discapacidad, accesibilidad, atención a la diversidad e inclusión.

Apostamos por una oferta cultural y de ocio inclusiva y accesible para toda la ciudadanía. Al mismo tiempo, reconocemos el valor de iniciativas que responden a necesidades específicas de algunas personas con discapacidad, siempre desde sus preferencias y decisiones y favoreciendo sus oportunidades de participación y relación con la comunidad.

Garantizar el acceso a la cultura, el deporte, el turismo y el ocio no es una cuestión de buenas prácticas, sino de derechos, igualdad de oportunidades y participación plena en la comunidad.

Este posicionamiento está vinculado al Artículo 30 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, 2006.